martes, 26 de marzo de 2013

Crítica: El Eslabón del tiempo -Chus Nevado-





Tras la muerte de su novio, Chloe ha perdido la ilusión de vivir y los recuerdos no dejan de atormentarla. Hasta que un accidente la deja inconsciente y todo cambia...
Cuando despierta, su pasado ha desaparecido: la joven se encuentra en un castillo, en pleno siglo XVII, donde sin quererlo se verá envuelta en una trama de conspiraciones. Usada como instrumento para una oscura venganza, conocerá a Cedric, un rudo guerrero cuya familia ha sido víctima de una terrible traición.
Aunque odia con toda su alma a ese hombre que le hace sufrir, la hostilidad mutua irá desapareciendo hasta el punto de que él dejará de lado sus obligaciones y la causa por la que lucha, y ella acabará ilusionándose con él. Y pese a que ambos intentarán resistirse, el fuego surgirá. ¿Podrá el amor triunfar sobre el destino?







Me costó bastante coger el hilo a esta novela. El principio se hace bastante confuso, no queda muy claro quién es el protagonista principal y hay muchas tramas que se entremezclan _para mi gusto demasiado rápido_, pero que se hacen necesarias para que entender el desarrollo del libro.

Los protagonistas no llegan a encontrarse hasta un poco antes de la mitad de la novela y es a partir de ese momento cuando realmente empieza a enganchar la historia.
Chloe y Cedric son una pareja explosiva en todos los sentidos, el tenaz carácter de ella a pesar de su pérdida de memoria lo pone a él en más de un aprieto y despierta su atracción por la mujer, al mismo tiempo ella no deja de increparlo a él y sus tira y afloja te arrancan más de una carcajada. ¡El momento de la pastilla de jabón es sublime!
En cierto, la relación de los dos protagonistas y las escenas que se desarrollan me han recordado un poco a “Ríndete Amor, Mío”, una de mis novelas favoritas de Johanna Lindsey

Si bien la novela comienza con un viaje en el tiempo, toda ella transcurre en la Inglaterra del S. XVII, el escenario es típico de una novela histórica de finales del Medievo. La autora ha retratado muy bien la época, abunda en descripciones de las costumbres, protocolo y lo alterna con alguna que otra expresión típica del S. XXI en la boca de su protagonista.

Si te gustan las novelas históricas al más puro estilo de las conocidas autoras fetiche de época, entonces te gustará el Eslabón del Tiempo.




lunes, 25 de marzo de 2013

Crítica: Pídeme lo que quieras -Megan Maxwell-




Zimmerman decide viajar a España para supervisar las delegaciones de la empresa Müller. En la oficina central de Madrid conoce a Judith, una joven ingeniosa y simpática de la que se encapricha de inmediato. Judith sucumbe a la atracción que el alemán ejerce sobre ella y acepta formar parte de sus juegos sexuales, repletos de fantasías y erotismo. Junto a él aprenderá que todos llevamos dentro un voyeur, y que las personas se dividen en sumisas y dominantes... Pero el tiempo pasa, la relación se intensifica y Eric empieza a temer que se descubra su secreto, algo que podría marcar el principio o el fin de la relación.






Es la primera novela que leo de Megan Maxwell fuera de su acostumbrada línea de chick-lit y la verdad es que me he llevado una agradable sorpresa. Si bien tiene su toque personal, esta es una historia más seria, con una profunda carga erótica y escenas de lo más variopintas y bien narradas.

Son dos personajes perfectamente perfilados, ella, Jud es secretaria en una enorme empresa, hasta aquí podría decirse… Más de lo mismo. Sí… pero, al menos en esta ocasión la protagonista se nos presenta como una mujer segura de sí misma, que sabe lo que quiere, no titubea ni se anda por las ramas lo que hace sus encuentros con su guapo y manipulador jefe un continuo desafío que ella no teme en enfrentar.

Erik por su parte es el típico hombre de negocios, frío en su profesionalidad, con  éxito, no le faltan amantes y que disfruta del sexo… Y por una vez (¡gracias, Megan!) esta autora se aleja del manido tema del BDSM y se introduce en una gama de la sexualidad que quizás podría resultar un poquito más controvertido pero que en mi humilde opinión, ha sabido entremezclar perfectamente en el hilo argumental de la novela.

Escrita con su acostumbrado y personal tono de humor y jerga, Megan se aleja del género chick-lit en el que se ha alzado como la reina y vuelve a bordar un nuevo éxito dentro de la erótica.

Si os gusta la erótica, el personal estilo que imprime Megan Maxwell en sus novelas y queréis leer algo distinto y muy caliente, os recomiendo Pídeme lo que Quieras.



domingo, 24 de marzo de 2013

.Un saludo y sinceras disculpas.



Hola a todas,

Sé que el blog ha estado desatendido las últimas semanas e incluso yo misma no he dado señales de vida, quiero pediros disculpas a todos los seguidores del Cofre por este motivo.

En estas últimas semanas me he visto obligada a hacer varias visitas al hospital hasta el punto de quedarme ingresada, pero ahora ya estoy en casa y si bien tengo que hacer reposo intentaré ponerme al día con las últimas lecturas que he hecho y su consiguiente crítica.

Como habréis podido apreciar en las últimas tres críticas que he subido de golpe, me estoy limitando a dar "mi opinión" sobre lo que me ha parecido el libro en aspectos generales, una reseña breve y centrada en lo que a "MÍ" me ha reportado tal o cual libro. 

El motivo de este cambio en las reseñas se debe a ciertos aspectos que se han dado en este blog y a respuestas a algunas entradas en el poco tiempo que lleva abierto.

No voy a volver a entrar en grandes deserciones, ni en temas de corrección o estructura de los libros, si están bien o no redactados, por que no me dedico a ello ni me pagan por ello. Soy lectora, desde hace muchísimos años, sé lo que me gusta y lo que no y respeto absolutamente a la autora o el autor que hay tras un libro. 

Lo que me parece vergonzoso es ver a personas acampando en una entrada de este blog por el simple hecho de que a "mí" no me haya resultado atractivo tal o cual libro y entren como si fuesen el Ejército de la Unión, cuando nunca antes se han manifestado en ninguna otra y ni siquiera visitan el blog o lo siguen.

Las opiniones, expresadas con educación y coherencia son totalmente válidas, está claro que no a todo el mundo le pueden gustar las mismas cosas y yo respeto cada una de ellas, así que por favor, respetad también las mías.

Hechas estas aclaraciones, os aviso también que por cuestiones de salud quizás no pueda estar con tanta asiduidad como al principio en este blog, pero como es una manera de llevar para mí un conteo de lo que voy leyendo y lo que tal o cual lectura me ha parecido, seguirá abierto para todas aquellas que queráis entrar y pasaros.


Gracias por pasaros por el Cofre y dejar vuestros comentarios.

Un cariñoso saludo