sábado, 12 de enero de 2013

(Crítica) El infierno de Gabriel de Sylvain Reynard

Editorial: Esencia / 10 Enero 2013
ISBN: 978-84-08-03829-0
Género: Erótico
Serie: 1º Gabriel




Sinopsis
Una novela profunda y sugerente, llena de intriga, seducción y perdón. Tan enigmática como la identidad de su autor…
El misterioso y atractivo profesor Gabriel Emerson, reconocido especialista en Dante, es un hombre torturado por su pasado y orgulloso del prestigio que ha conseguido, aunque también es consciente de que es un imán para el pecado y, especialmente, para la lujuria.
Cuando la virtuosa Julia Mitchell se matricula en el máster que Gabriel imparte en la Universidad de Toronto, la vida de éste cambia irrevocablemente. La relación que mantiene con su nueva alumna lo obligará a enfrentarse a sus demonios personales y lo conducirá a una fascinante exploración del sexo, el amor y la redención.
Con ingenio y sarcasmo, el autor cuenta la odisea de Gabriel a través de su particular infierno de tentación y amor prohibido.






El Infierno de Gabriel… o quizás deberíamos llamarle, la nueva versión remasterizada de Cincuenta Sombras de Grey. Se sabe que las comparaciones son odiosas, y después de que la trilogía de Fyfty Shadows se convirtiese en un fenómeno de masas, el encontrar similitudes es algo normal… Pero, ¿tantas similitudes?

Nos encontramos con un argumento en el que el autor ha pretendido utilizar la Divina Comedia y la relación entre Dante y Beatriz para dar vida a una historia típica.









Gabriel es profesor en una universidad, está especializado en Dante y en la Divina Comedia y es el encargado de sacar adelante unos seminarios a los que asiste, Julia.

El primer encuentro entre ambos no podría ser más desastroso para ella, pues de buenas a primeras, sin comerlo ni beberlo, él le echa tal bronca en medio de la clase a la pobre chica que casi se le echa a llorar (de hecho es que se pasa todo el libro a punto de llorar… pero lágrimas las justas). Y no suficiente con ello, la convoca a su despacho después de clases para seguir leyéndole la cartilla.

Una ocasional llamada trae a Gabriel malas noticias, y Julia es partícipe de ello desde el exterior de la oficina; Una simple nota con un “lo siento” inicia lo que podría considerarse la reacción más absurda y desproporcionada de la historia y que desencadenará todo el argumento que no os contaré para no romper la intriga para las que queráis leerlo.

Con todo, el encuentro entre Gabriel y Julia no es el de dos desconocidos, pero él ni siquiera se da cuenta de ello ya que no la reconoce; Es lo que tienen las borracheras… Julia lleva enamorada de él desde seis años atrás cuando él se comportó de forma cariñosa y amable con ella, una imagen nada tiene que ver con el rico, hosco, irascible y falto de control de Ira, mujeriego y profesor en el que se ha convertido el actual Gabriel.

La relación entre ellos durante la primera mitad del libro es un continuo disparo de insultos, menosprecios y demás lindezas de Gabriel hacia la insulsa, tímida al extremo y mona Julia. El hombre es una joyita en sí misma capaz de pasar de ser el Cerdo Nº 1 al más adorable de los hombres con ella.

Su interés por Julia crece desde el primer encuentro pero las relaciones entre profesor-alumna están vetadas en la universidad, y las habladurías podrían muy bien acabar con su carrera. Al mismo tiempo, Gabriel se muestra a sí mismo como un caso clásico de “yo no soy bueno para ti, soy oscuridad y tú eres luz, si te toco, te contamino… bla, bla, bla” en el que hace incidencia una y otra vez a lo largo de prácticamente todo el libro; El hombre se ve a sí mismo como el Dante de la Divina Comedia en su propio viaje al infierno. Y al mismo tiempo se muestra como el filántropo de turno, a quien le sobra el dinero y termina ingeniándoselas (y subvencionando) una nueva beca para Julia e incluso recurre a su hermana para que le haga llegar una nueva mochila a la chica(sí, hasta yo quemaría esa cosa, Gab).

Julia por su parte está enamorada de un ideal, de alguien a quien conoció hace años y se le cae el alma a los pies cada dos minutos. El encontrarse con él en la universidad no había sido planeado por su parte, en realidad no era la universidad a la que debía asistir, pero por temas económicos terminó allí y con él como jefe directo de su proyecto.

Durante la primera parte del libro nos encontramos con una niña tímida, insegura, pobre como las ratas, que ha ingresado con beca y que aún encima es virgen. Si bien yo de tímida no tengo un pelo en el cuerpo, me parece demasiado exagerado el carácter y reacción que tiene la protagonista en la primera parte del libro. Ella no deja de andar con la cabeza gacha, mordiéndome el labio cada dos por tres y a punto de llorar por cualquier cosa en el momento en que se le levanta la voz. Julia se asusta con cualquier ruido o se sobresalta por una palabra más alta que otra y hace una tragedia de una copa rota.


Lo que más choca sin duda en el libro, es el momento que yo llamaría “cumbre” en el que se descubre el pastel y los papeles se cambian, siendo ahora Julia la que florece y le salen colmillos, y Gabriel el que se convierte en un terroncito de azúcar dispuesto a recuperar a su Beatriz.

Tras haberme leído esta primera entrega, confieso que me ha parecido leer de nuevo Cincuenta Sombras, sólo que desde una narración más fluida y bien estructurada, con los hechos narrados en tercera persona y una carga sexual (que no erótica) menos pronunciada. El perfil de los dos personajes principales es un calco de Christian Grey y Anastasia Steel, la forma en que se desarrolla la historia, el roll de hombre rico que le hace regalos a la chica pobre, el pensamiento de ella de quererlo a pesar de que se comporte como un verdadero hijo de puta el cual necesitaría que le retorciesen los huevos de vez en cuando… Original, desde luego la historia no es.

Lo que es innegable, es que el libro engancha desde la primera página y no puedes dejar de leerlo (me lo he ventilado en una noche), la lectura es rápida y no se hace excesivamente pesada (si te saltas algunas descripciones interminables y las cansadas y repetitivas reflexiones de Dante y su atracción hacia el pecado, etc), pero no es una lectura de la cual sacaría ni al héroe ni a la heroína del mes.

Y con esto, creo que es una de las críticas más largas que realicé hasta el momento. Si os ha gustado Cincuenta Sombras de Grey, sin duda vais a encontrar el libro atractivo, quien no habéis quedado muy conforme con la famosa trilogía, os desaconsejo coger este libro, porque os encontraréis con lo mismo narrado desde otro punto de vista y autor.

De todas formas, el mundo está lleno de personas y cada una tiene su propio criterio, habrá a quien guste y a quien no guste, eso solo lo sabréis tras leerlo.







3 comentarios:

  1. Muy buena reseña.
    Yo lo terminé anoche y coincido contigo en varios puntos.

    Un besito

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  2. Aún no lo leí y si que le tengo ganas, me decepcionaría que fuese un calco a cincuenta sombras, espero no encontrar tantas similitudes como tú!!
    Gracias por la reseña!

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  3. No me gustó nada.No es una relación creible para mí. No me va nada el rollo de la castidad y condenar el sexo como si fuera cosa de depravados. No me parece sano una pareja que se pasan todo el rato cachondos pero que no hacen nada por mantenerse castos. Solo falta la frasecita de castos hasta el matrimonio.

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